Semillita
Orando la Palabra de Dios
Semana 46 de 2025

Consuelo Asegurado
Y yo pediré al Padre y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre: el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estará en ustedes.
Juan 14:16-17
Fotografía por Asdrubal Fidalgo
PREPARACIÓN
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.
Romanos 8:26-27
Pausa para Reflexión Silenciosa y Oración
ADORACIÓN
Pero ahora, así dice el Señor,
el que te creó, Jacob,
el que te formó, Israel:
«No temas, que yo te he redimido;
te he llamado por tu nombre; tú eres mío.
Cuando cruces las aguas,
yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos,
no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego,
no te quemarás
ni te abrasarán las llamas.
Isaías 43:1-2
Pausa para Adoración y Oración de Gratitud
CONFESIÓN
¿Acaso una joven se olvida de sus joyas
o una novia de su atavío?
¡Pues hace muchísimo tiempo
que mi pueblo se olvidó de mí!
Jeremías 2:32
Pausa para Confesar, Pedir perdón y Perdonar
MEDITACIÓN
Juan 14:15-26
»Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo pediré al Padre y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre: el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estará en ustedes. No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes. Dentro de poco el mundo ya no me verá más, pero ustedes sí me verán. Y porque yo vivo, también ustedes vivirán. En aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes. ¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará; y yo también lo amaré y me manifestaré a él.
Judas (no el Iscariote) le dijo:
—¿Por qué, Señor, estás dispuesto a manifestarte a nosotros y no al mundo?
Le contestó Jesús:
—El que me ama obedecerá mi palabra y mi Padre lo amará; vendremos a él y haremos nuestra morada en él. El que no me ama, no obedece mis palabras. Pero estas palabras que ustedes oyen no son mías, sino del Padre que me envió.
»Todo esto lo digo ahora que estoy con ustedes. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que he dicho.
Lee el texto pausadamente y varias veces
Reflexiono: ¿Qué dice el texto?
Respondo: ¿Qué me dice Dios por medio del texto?
Recibo: Me abro al ministerio del Espíritu Santo
EJERCICIOS ESPIRITUALES
Oración de Aliento
“Señor, recuérdame tu Palabra”
Examen del Corazón
¿Estoy permitiendo que el Espíritu Santo me enseñe y me recuerde las palabras de Cristo cada día?
¿Reflejo el amor y la presencia de Dios, de tal manera que otros pueden ver que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo habitan en mí?
Sabiduría
En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó:
—¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.
Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.
Juan 7:37-39
Testimonio
¿Cómo me ha llegado la Palabra de Dios hoy?
Intercesión
Oraciones por la Iglesia, por otros, y por mí
Oremos por las escuelas:
York Memorial Collegiate Institute
St. Oscar Romero Secondary School
BENDICIÓN
El Dios de paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno.
Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por siempre jamás.
• Amén •
Hebreos 13:20-21
